Descripción
Se realizará un estudio observacional, descriptivo y longitudinal con enfoque cuantitativo. La población estará conformada por recién nacidos atendidos en hospitales y clínicas participantes durante el periodo de recolección de datos. Se incluirán neonatos de 0 a 28 días de edad, con consentimiento informado de los padres o tutores.
La evaluación inicial consistirá en una exploración clínica para diagnosticar anquiloglosia utilizando criterios estandarizados (como el test de Martinelli y cols., 2012), registrando la presencia o ausencia de la condición, el grado de restricción lingual y variables periodontales y ortodóncicas asociadas.
Los casos diagnosticados serán candidatos a frenectomía lingual asistida con láser de diodo o Er:YAG, siguiendo protocolos de bioseguridad y manejo neonatal. Se documentarán las características del procedimiento, el tiempo quirúrgico, las posibles complicaciones y la respuesta inmediata en la lactancia. Posteriormente, se dará seguimiento clínico en el postoperatorio inmediato y a la semana.
Problemática
La anquiloglosia, o frenillo lingual corto, es una alteración congénita que con frecuencia permanece subdiagnosticada durante la etapa neonatal. Si bien su manifestación inmediata suele asociarse con dificultades para establecer una lactancia materna efectiva, sus repercusiones a mediano y largo plazo pueden incluir alteraciones en el desarrollo orofacial, limitaciones en la movilidad lingual, trastornos del habla y un mayor riesgo de maloclusiones.
En el Hospital Materno Infantil de Mexicali se ha identificado que la valoración del frenillo lingual no forma parte sistemática de las evaluaciones neonatales de rutina. Esta situación favorece que numerosos casos pasen inadvertidos en los primeros días de vida, impidiendo la implementación de medidas preventivas que promuevan una función lingual adecuada, el desarrollo armónico de los maxilares y una oclusión dentaria favorable en etapas posteriores.
A ello se suma la limitada aplicación de protocolos estandarizados para el diagnóstico clínico, como el propuesto por Martinelli, que permitirían realizar valoraciones objetivas y reproducibles. Esta carencia no solo retrasa la intervención oportuna, sino que también restringe la generación de datos epidemiológicos locales necesarios para sustentar políticas de prevención y tratamiento.
Ante este panorama, se plantea la necesidad de desarrollar un estudio de prevalencia basado en un protocolo validado, con el propósito de dimensionar el impacto de la anquiloglosia en la población neonatal de la región, sensibilizar al personal de salud sobre su relevancia y producir evidencia que respalde la incorporación de este diagnóstico en los programas de atención primaria.
Objetivo
Evaluar la prevalencia de anquiloglosia en recién nacidos y analizar el impacto del tratamiento temprano con tecnología láser sobre la lactancia, el desarrollo maxilar y la prevención de maloclusiones, desde un enfoque interdisciplinario.
Impacto
El proyecto “Anquiloglosia neonatal y riesgo de maloclusión: un estudio sobre la falta de detección temprana” se enfocó en evaluar la prevalencia de anquiloglosia en recién nacidos del Hospital Materno Infantil de Mexicali mediante la aplicación del protocolo clínico de Martinelli. A través de un estudio observacional, se valoraron más de 300 neonatos, identificando un porcentaje relevante de casos no detectados previamente. Se ofreció tratamiento con láser a aquellos que lo requerían, logrando mejoras significativas en la lactancia y la función lingual.
El proyecto tuvo un impacto social importante al beneficiar a familias de bajo nivel socioeconómico, incluyendo población migrante, y al capacitar al personal de salud en el diagnóstico temprano. Además, promovió el uso de tecnología mínimamente invasiva, generó evidencia clínica aplicable a la práctica diaria y aportó un modelo replicable en otras instituciones. Se vincula directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, al mejorar la salud materno-infantil, reducir desigualdades en el acceso a servicios especializados y fortalecer la innovación clínica en contextos de atención pública.

