Descripción
Este programa de servicio social comunitario se enfoca principalmente en la población considerada como clave para adquirir el VIH y otras ITS por la OMS, OPS y Secretaría de Salud en México, como lo son mujeres trans, hombres que tienen sexo con hombres, personas que usan drogas inyectables, personas que realizan trabajo sexual y migrantes. Dicho riesgo de adquisición se construye en un escenario político y social donde el acceso a servicios de detección de ITS, estrategias de prevención y de conexión al tratamiento está atravesado por determinantes, barreras y facilitadores para el acceso, que en el caso de las poblaciones clave siguen siendo insuficientes considerando la institucionalidad sanitaria.
Es aquí donde los enfoques comunitarios cobran relevancia para acercar dichos servicios a las comunidades y garantizar el derecho al acceso a la salud, desde los principios de igualdad y no discriminación.
Problemática
Se trata de un proyecto de servicio social para la prevención del VIH, el Sida e ITS en poblaciones clave. El programa se basa en la metodología de investigación comunitaria participativa (ICP), la cual requiere establecer relaciones con informantes clave en las poblaciones objetivo y el acercamiento transversal con las comunidades/poblaciones (inteligencia distribuida) para la toma de decisiones conjunta sobre las formas de abordar a posibles participantes, junto con una observación analítica.
La ICP es una de las metodologías de intervención comunitaria más efectivas en Salud Pública (Sines, Saunders y Forbes-Burford, 2009). La perspectiva de género acompaña este enfoque como marco teórico y metodológico para los abordajes con mujeres (trans y cisgénero), asegurando abordajes interseccionales que reconocen las experiencias diversas que las mujeres construyen respecto al riesgo del VIH e ITS (Poteat, German y Flynn, 2016).
Objetivo
Fortalecer la prevención del VIH, SIDA e ITS en poblaciones clave (mujeres trans, hombres que tienen sexo con hombres, personas que realizan trabajo sexual, personas que usan drogas inyectables y migrantes) mediante actividades de promoción y educación comunitaria para la salud, con perspectiva de género y derechos humanos.
Impacto
El proyecto de prevención de VIH/SIDA e ITS en poblaciones clave empezó con una visión conductual en 2018, con la entrega de 4,000 condones. En el 2020-2 se realizaron visitas a las zonas de intervención con la finalidad de conocer el contexto y establecer confianza con las personas. Las y los estudiantes del proyecto trabajaron desde casa; se les dieron talleres de capacitación (género, VIH, ITS, sensibilización de migración) y se transmitió en vivo desde el campamento de migrantes en varias ocasiones para que pudieran conocer el contexto comunitario. Realizaron material digital para su difusión en redes sobre las temáticas del proyecto.
Se realizaron dos brigadas en Vicente Guerrero (Los Algodones) y una en Mexicali (ya que no se localizaron personas de grupos clave en Santa Isabel). Se buscó la vinculación con instituciones y organizaciones y finalmente se contó con el apoyo de DIF Mexicali, quien aportó donación de cobijas. ISSSTE apoyó con la distribución de vacunas de hepatitis B y sarampión-rubéola. La organización Integración Social Verter colaboró con material para pruebas de VIH, sífilis y hepatitis. La Organización de Enfermería Internacional Sigma Capítulo Tau Alpha colaboró con la difusión de videos en sus redes sociales.
En 2021, estudiantes vivieron la experiencia de trabajar de forma multidisciplinaria e intersectorial con personas de FOBAM INMUJER, quienes se unieron a las brigadas y donaron condones para su distribución. Las interacciones con las poblaciones permitieron a estudiantes conocer de primera mano las necesidades específicas relacionadas con la prevención del VIH. Entre ellas está la inaccesibilidad a condones gratuitos y la poca o nula participación de los servicios de salud en sus espacios. Se beneficiaron de la distribución de 5,500 condones 1,375 personas de las poblaciones de mujeres trans que realizan trabajo sexual, mujeres cisgénero que realizan trabajo sexual, hombres que tienen sexo con hombres y hombres gay.
En 2022 se beneficiaron 14 estudiantes con becas y 1,500 personas de comunidades vulneradas en Mexicali. Lo anterior en colaboración con organizaciones de la sociedad civil. En 2023 participaron 17 estudiantes que se capacitaron en perspectiva de género, violencia y derechos humanos. Se realizaron 5 brigadas comunitarias y se repartieron 7,500 condones.
En 2024 se realizaron visitas al Valle de Mexicali, donde se realizaron pruebas rápidas de VIH, consejería y distribución de condones, lo que además brindó la oportunidad a estudiantes de la UABC que viven en el Valle de intervenir en sus propios contextos.
En suma, este proyecto ha evolucionado de acuerdo con el momento sociohistórico y político que enmarca a la Salud Pública en México, hacia orientaciones multisectoriales y disciplinares. Se basa en perspectiva de género que, de acuerdo con el Programa de Acción Específica de VIH del país, es indispensable para la respuesta a la epidemia del VIH; en metodologías comunitarias participativas, donde estudiantes y comunidades intercambian ideas y toman decisiones al mismo nivel, lo que desafía las dinámicas de control y poder tradicionales desde el área de la salud, que han regulado y castigado las conductas sexuales de poblaciones clave.
Estas transformaciones teórico-filosóficas primero se implantan en la política en materia de salud pública para después ser aplicadas en la realidad. La práctica comunitaria que implica este proyecto es un ejemplo claro de dicha transformación y es lo que motiva a seguir desarrollándose. Este tipo de abordajes permite a estudiantes desarrollar competencias profesionales que los convierten en futuros agentes de cambio, transformadores y aliados en el empoderamiento de la salud comunitaria. Desde sus diversas disciplinas, se descubren a sí mismos como personas ciudadanas, profesionales en formación con responsabilidad social. Encuentran campos de participación desde sus áreas profesionales, se sensibilizan, aprenden a trabajar en equipos multidisciplinarios y en escenarios reales.
