Descripción
Fue un concurso abierto a toda la comunidad universitaria —estudiantes, académicos, personal administrativo y de servicios— con el objetivo de fomentar el autocuidado, la alimentación saludable y la sustentabilidad ambiental.
Los participantes debían crear y enviar recetas originales de almuerzos saludables, accesibles y de bajo impacto ambiental, diseñadas para ser transportadas fácilmente y consumidas en espacios universitarios. Las recetas debían cumplir con criterios específicos, tales como:
• Uso de ingredientes locales, frescos y de temporada.
• Equilibrio nutricional (proteínas, carbohidratos y grasas saludables).
• Evitar alimentos ultraprocesados y con alto contenido de sodio.
• Preparación rápida (máximo de 15 a 20 minutos).
• Conservación adecuada durante varias horas.
• Presentación atractiva y fotografía del platillo terminado.
El concurso se desarrolló en tres categorías: almuerzos fríos, almuerzos calientes y bebidas frías y calientes.
Problemática
El problema que dio origen a la convocatoria titulada “Recetas para almuerzos saludables”, emitida por esta coordinación (CPGA), está vinculado a la necesidad de promover hábitos alimenticios más saludables, accesibles y sostenibles dentro de la comunidad universitaria, con el fin de dar cumplimiento a las actividades planteadas en el PIUS y al acuerdo de eliminación de ultraprocesados emitido por la Secretaría de Salud y la Secretaría de Educación Pública.
Objetivo
Fomentar el autocuidado y las habilidades culinarias en la comunidad universitaria, promoviendo la preparación y el transporte de almuerzos saludables, de bajo costo e impacto ambiental, mediante un concurso de recetas “ready to go & ready to eat”, con ingredientes locales y de temporada, incluyendo estrategias para su conservación y transporte.
Impacto
Los resultados del proyecto vinculado a la convocatoria “Recetas para almuerzos saludables” reflejan un avance significativo en la promoción de hábitos alimenticios más conscientes, accesibles y sostenibles dentro de la comunidad universitaria de la UABC. El impacto del proyecto estuvo fuertemente orientado a los ámbitos social y ambiental.
Desde el punto de vista social, el proyecto fortaleció el sentido de comunidad y la participación activa entre estudiantes, docentes y personal administrativo. Al abrir la convocatoria a todos los sectores de la universidad, se promovió la equidad y la inclusión, permitiendo que personas con distintos niveles de conocimiento culinario aportaran ideas creativas y funcionales.
Asimismo, al promover el uso de ingredientes locales, frescos y de temporada, se disminuyó la dependencia de productos industrializados y de alto costo ambiental, como los ultraprocesados y los alimentos transportados a largas distancias. Además, se incentivó el uso de recipientes reutilizables y la reducción de empaques plásticos, lo que contribuye a mitigar la generación de residuos sólidos en los campus universitarios.
En conjunto, el proyecto logró articular la alimentación saludable con la sustentabilidad ambiental y la cohesión social, posicionándose como una iniciativa relevante dentro del marco de los compromisos del Programa Institucional Universidad Saludable (PIUS) y de la Red de Expertos para la Sustentabilidad Universitaria (RESU).

