Descripción
El presente proyecto pretende dar continuidad a las actividades de atención psicoterapéutica en línea a personas con infección en TB que se encuentren en tratamiento y aislamiento, por medio de la aplicación de microintervenciones basadas en evidencia, y generar acciones de divulgación científica y psicoeducación a la población en general para la prevención de enfermedades infecciosas, poniendo particular énfasis en niños y adolescentes y personas que viven con VIH.
Con el presente proyecto se pretende aplicar estrategias de intervención psicoeducativas y conductuales auxiliadas por tecnologías para la reducción de los factores de riesgo, el aumento en el desarrollo de autocontrol y la reducción de la impulsividad, a favor de la adherencia al tratamiento de la TB mediante la aplicación de microintervenciones basadas en los principios cognitivo-conductuales en la población en aislamiento del albergue Las Memorias.
Asimismo, se busca ampliar esta relación y atención comunitaria, en conjunto con un mayor número de programas involucrados, para atender las necesidades de la población por medio de este programa de SS, donde, a través de estrategias informativas y preventivas de la psicoeducación, se fomentará la concientización y educación sobre enfermedades infecciosas.
Se pretende fortalecer y motivar el intercambio de información, experiencias y conocimientos entre profesionales de la salud, trabajadores y residentes, a partir de un espacio de intercambio que permita mejorar la comunicación, las estrategias de intervención y optimizar los cuidados brindados a esta población, por medio de un foro de divulgación en el albergue Las Memorias, centrado en los avances del cuidado y la atención brindada a las personas que participaron.
Problemática
Las enfermedades infecciosas, como la tuberculosis y el VIH, representan desafíos de salud pública global. En ciudades fronterizas como Tijuana, la vulnerabilidad de ciertos grupos agrava la crisis, exigiendo estrategias de prevención y tratamiento. Según la OMS (2021), las personas infectadas con el bacilo de la tuberculosis presentan un riesgo de enfermar del 5 % al 10 % a lo largo de su vida. Este riesgo aumenta notablemente en individuos inmunodeprimidos, como quienes viven con VIH, padecen desnutrición, diabetes o son consumidores de tabaco. Sin tratamiento, aproximadamente el 45 % de las personas VIH-negativas con tuberculosis mueren, y entre quienes viven con VIH, la tasa de mortalidad es casi absoluta.
La coinfección TB-VIH resulta especialmente letal, pues ambas enfermedades aceleran su evolución mutua. En los últimos dos años, se han implementado programas basados en modelos educativos emergentes que reforman procedimientos clínicos hacia un enfoque centrado en el paciente. Esto permite la comunicación continua entre profesionales y pacientes mediante dispositivos electrónicos (Hollander & Carr, 2020), mejorando el acceso a los servicios de salud en comunidades diversas. No obstante, persiste una adopción limitada de estas tecnologías de información, comunicación y colaboración en la salud mental, especialmente en áreas rurales, indígenas y con altos índices de marginación, donde los servicios son escasos. Es prioritario impulsar su implementación para fomentar la igualdad en la atención, garantizando que la innovación tecnológica llegue a los contextos más vulnerables.
México es considerado un país de incidencia moderada para TB. Sin embargo, ciertos estados, particularmente aquellos a lo largo de la frontera con los Estados Unidos de América, tienen tasas más altas de TB. Este aumento de la incidencia se atribuye principalmente a la migración entre México y los EE. UU. (Hernández-Acevedo et al., 2024). Muñiz-Salazar et al. (2022) analizaron el impacto de la incidencia en Baja California, encontrando que tiene la mayor carga de TB en México.
En un estudio realizado por Rovira et al. (2024), se estima que en México 331,437 personas han contraído la infección por VIH, siendo Baja California el sexto lugar a nivel nacional con un total de 14,058 casos entre 1983 y 2021, encontrando que al menos el 50 % de las personas que presentan infección de VIH exhiben trastornos psiquiátricos, lo cual se ha convertido en un problema debido a los efectos de estas enfermedades mentales, las cuales están asociadas a un mayor deterioro de la salud y riesgo de morir en los pacientes.
En un estudio (Almeida et al., 2016) sobre el aislamiento en pacientes con tuberculosis, donde por medio de observación, entrevistas individuales y diarios de campo se encontraron resultados, se determinó que, cuando los pacientes se encuentran en aislamiento, existe un impacto negativo relacionado con los aspectos psicológicos, donde los participantes manifiestan sentimientos que los hacen no querer permanecer en aislamiento.
Objetivo
Desarrollar y poner en práctica un programa integral de atención psicológica en línea que contemple tanto el asesoramiento como la atención psicológica especializada para pacientes diagnosticados con tuberculosis y VIH en el albergue Las Memorias, que se encuentren en aislamiento para el control de la infección.
Este programa incluirá el diseño y la implementación de un programa asincrónico de acompañamiento, con el objetivo de fomentar el apego al tratamiento en pacientes que se encuentran en aislamiento. Asimismo, se desarrollarán actividades de difusión y divulgación mediante programas de psicoeducación y prevención, orientados al conocimiento de enfermedades infecciosas y dirigidos a la población general.
Impacto
El impacto del programa no se mide solo por el número de beneficiarios o su duración, sino por su relevancia clínica y la mejora en la salud y calidad de vida de la población vulnerable. Su objetivo es optimizar la atención, promover la adherencia al tratamiento y contribuir a la prevención de enfermedades infecciosas en la región. Además, se busca que el modelo de atención mixta diseñado permanezca en el tiempo y pueda replicarse en otras instituciones del sector salud y educativo, garantizando su continuidad y expansión.
Actualmente, el albergue atiende a 125 personas, de las cuales 20 se encuentran en aislamiento. A través de programas de divulgación y psicoeducación en redes sociales, se estima alcanzar a una población de 1,000 personas. En la regularidad del proyecto se han logrado avances significativos.
En el área, el programa permitió adquirir habilidades para el diseño e implementación de material terapéutico y evaluación diagnóstica en una población que vive con VIH y tuberculosis, empleando diversas herramientas basadas en la neuropsicología y la modificación de conducta.
Un análisis porcentual de la mortalidad asociada a la tuberculosis dentro de esta población, entre los años 2018 y 2024, tras seis años de construcción, implementación y mejora del Programa Cimarrón Contra la Tuberculosis, evidenció que la mortalidad asociada a la tuberculosis entre la población beneficiada por diversas actividades e intervenciones disminuyó del 56 % al 23 %.
Las intervenciones multidisciplinarias derivadas de este y otros proyectos colaborativos que se realizaron en esta edición permitieron continuar mejorando las condiciones de vida de la población del este de Tijuana y disminuir la mortalidad asociada a la enfermedad tuberculosa dentro de la misma.

