UABC-ODS

ODS 3ODS 10
Facultad de Enfermería.

Programa de salud para personas migrantes con enfoque intercultural (Salud‑Migrante).

 

Descripción

Desarrollar actividades de prevención de enfermedades y promoción de la salud con enfoque intercultural en población migrante, dentro de los albergues, refugios y campamentos temporales, en la ciudad de Mexicali, Baja California, México.

Detalle visual del proyecto

Problemática

Imagen de la problemática

La migración humana internacional, vista como una particularidad en el contexto de las sociedades contemporáneas, se constituye como un fenómeno de gran interés social, económico y político, ya que sus flujos pueden impactar en las estructuras y dinámicas de una población, ya sea esta, la de origen o de destino de la persona migrante (Cruz, 2022). Actualmente, la migración internacional alcanza cifras más allá de los 281 millones de personas, lo que representa el 3.6 % de la población mundial, situación dada, en gran medida, por factores demográficos, conflictos, violencia extrema, inestabilidad económica y política, efectos del cambio climático, inseguridad alimentaria, entre otros, que con el paso del tiempo constituyen patrones, corredores y flujos migratorios entre países de menor a mayor desarrollo económico (OIM, 2018, 2020a, 2020b, 2022).

En el caso de México, la migración internacional es un fenómeno de relevancia, ya que su colindancia con los Estados Unidos lo posiciona como un país de tránsito para migrantes de todo el mundo. Uno de los escenarios que cobra gran relevancia es la llamada frontera norte, ya que en esta existe un gran flujo de migrantes (Calva & Alarcón, 2018). Los puntos fronterizos de mayor auge son ciudades como: Tijuana y Mexicali (Baja California), San Luis Río Colorado, Nogales y Agua Prieta (Sonora), Ciudad Juárez y Ojinaga (Chihuahua), Ciudad Acuña y Piedras Negras (Coahuila), Nuevo Laredo (Monterrey) y Reynosa y Matamoros (Tamaulipas). En estos escenarios, los migrantes residen de forma temporal con la intención de ingresar a los Estados Unidos y, en algunos casos, la residencia es permanente, dado el crecimiento económico y social por arriba de las medias nacionales, situación que ofrece mejores condiciones de calidad de vida a estas poblaciones (Peña, 2018).

Ante tales movimientos migratorios, instituciones de carácter internacional han buscado que los derechos humanos de las personas en situación de movilidad sean respetados; en este sentido, antecedentes al respecto son los plasmados por la Organización de las Naciones Unidas en documentos como: la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Migrantes (ONU, 2003), la Declaración del Diálogo de Alto Nivel sobre la Migración Internacional y el Desarrollo (resolución A/RES/68/4) (ONU, 2013), y también, en la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), se reconoce la importancia que tiene la migración en el cumplimiento de los 17 objetivos planteados (ONU, 2022).

De forma particular, en documentos como el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular (ONU, 2018) y la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes (ONU, 2016), además de abordar la lucha por el reconocimiento de diversos derechos, se aborda puntualmente el tema de salvaguardar la vida, haciendo un énfasis en los temas sobre el acceso a servicios de salud para las poblaciones migrantes dentro del contexto de los países participantes en las asambleas de las Naciones Unidas. De esta forma, la salud se vuelve un eje en la atención y en el respeto de los derechos de la población migrante, en todas las etapas del proceso migratorio, las cuales van desde el país de origen, tránsito y destino (Organización Panamericana de la Salud [OPS], 2019).

Es así que, en sintonía con otros organismos internacionales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reconocen a este grupo poblacional como vulnerable, dadas las condiciones en las que se enmarcan los movimientos migratorios y las interacciones que la persona migrante tiene con factores de riesgo antes, durante y posterior al viaje, las cuales pueden alterar el estado de salud de las personas (OIM, 2018, 2020a). En este sentido, dentro del último informe sobre las migraciones en el mundo, la OIM considera que un factor de relevancia respecto al estado de salud de las poblaciones migrantes es el contexto o estado epidemiológico de los países de origen y de destino; es decir, que la idea de partir y transitar de ciertas condiciones y factores a otros, que están perfilados por características socio-contextuales diferentes, puede ser un primer elemento en cuanto a que la persona migrante pase del estado de salud a la enfermedad.

En estos escenarios, la salud de la población migrante se ve afectada por una serie de problemas de salud, como lo son las enfermedades transmisibles-infecciosas (malaria, hepatitis B, hepatitis C, VIH-Sida), alteraciones causadas por factores medioambientales y animales (deshidratación, insolación, hipotermia, mordedura de serpiente, picadura de alacrán), lesiones por violencia y accidentes de tránsito (abuso sexual, ahogamientos, homicidios, atropellamientos), problemas de salud mental (estrés, depresión, ansiedad, síndrome de estrés postraumático) e incluso también padecen enfermedades prevenibles por vacunación (Ariza, Rivillas, Cifuentes, Calderón & Rivera, 2020).

Adicionalmente, la persona migrante puede desarrollar e incluso ya cursar enfermedades de tipo crónico (enfermedades no transmisibles), como es el caso del sobrepeso y obesidad, diabetes mellitus, hipertensión arterial, dislipidemias, entre muchas otras; estas como consecuencia del cambio en los estilos de vida (Commodore-Mensah, Samuel, Denninson-Himeal & Agyman, 2017; Salgado, González, Bojorquez & Infante, 2007). Otro tipo de enfermedades identificadas como destacadas en la población migrante son las asociadas al consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias ilícitas (Linardelli, 2021; Sánchez-Peña, Jáñez-Álvarez, Álvarez-Cotoli & García-Laredo, 2021).

Para que todas estas enfermedades puedan desarrollarse, es importante considerar dos elementos de relevancia. El primero de ellos son los determinantes de la salud, cuyo abordaje es indispensable para entender la dinámica del proceso salud-enfermedad; entre estos se encuentran la edad, el género, factores genéticos y situaciones socioeconómicas (OPS, s.f.). El segundo hace referencia a los determinantes estructurales que se dan antes, durante y después del tránsito de las personas; en estos se consideran políticas públicas internacionales y nacionales sobre el fenómeno de la migración y marcos jurídicos sobre el tema del acceso a los derechos humanos, en este sentido, sobre el acceso a servicios de salud (OIM, 2020a).

La literatura reconoce que esta población, en el proceso de tránsito, carece de un acceso efectivo y de calidad a servicios de salud, situación por la cual se vuelve relevante el desarrollo de actividades durante este proceso que promuevan el estado de salud y centren esfuerzos en prevenir enfermedades mediante la educación para la salud. Por lo que el desarrollo de un programa enfocado en la salud de esta población se vuelve necesario, por lo que se propone la creación y desarrollo del Programa de Salud para Personas Migrantes con Enfoque Intercultural (Salud-Migrante).

Objetivo

Imagen del objetivo

Favorecer el acceso a servicios de salud a poblaciones migrantes nacionales e internacionales que se encuentren ubicadas dentro de los albergues, refugios y campamentos temporales en la ciudad de Mexicali, Baja California, México, mediante la aplicación del programa de servicio social comunitario “Programa de Salud para Personas Migrantes con Enfoque Intercultural (Salud‑Migrante)”.

Impacto

1. 1,950 personas beneficiadas durante el periodo agosto–diciembre de 2024.

2. 14 pláticas desarrolladas sobre temas de prevención y promoción de la salud.

3. Entrega de 100 cepillos de dientes a infancias del albergue.

4. Realización de 15 citologías cervicales a usuarias del albergue.

5. Entrega de 1,000 condones a personas adultas usuarias del albergue.

6. Realización de 2 sesiones de cine infantil.

7. Participación en la 2.ª Feria Consular organizada por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

8. Donación constante de ropa en condiciones óptimas a personas usuarias del albergue.

9. Creación de redes sociales y del logotipo del programa.

10. Atención a personas migrantes provenientes de los siguientes países: Honduras, El Salvador, Guatemala, Colombia, Venezuela, Costa Rica, Haití y México.

11. Capacitación y sensibilización de 13 estudiantes de las carreras de Enfermería, Medicina, Pedagogía y Ciencias de las Matemáticas.

Responsables

Abraham Isaac Esquivel Rubio.

Colaboradores

Roberto Carlos Sánchez Estrada, Laura Alicia Velarde Valenzuela, María Eugenia Cervera Baas, Luis Diego García González.

Evidencias